Si amigos,
parece que disfrutaremos de una nueva entrega de X-MEN.
Tras la película
“X-MEN: Primera Generación”, en la que veíamos a nuestros personajes favoritos
más jóvenes y a alguno nuevos, parece que volveremos a reencontrarnos con
nuestros orígenes.
En “X-MEN: Días
del Futuro Pasado” contaremos con los actores del anterior flim, como Michael
Fassbender, Jennifer Lawrence, Nicholas Hoult y James McAvoy.
Pero además,
como colofón, regresarán de la antigua trilogía actores como Halle Berry, Ian
McKellen, Patrick Stewart, Ellen Page, Hugh Jackman, James Mardsen, Famke
Janssen y Alan Cumming, para representar, bajo mi opinión, al personaje más
logrado de las tres películas, El Rondador Nocturno.
Su estreno está
previsto para el 18 de julio de 2014. Marta
“Abraham Lincoln: Cazador de vampiros”, título atrayente donde los haya. Basada
en la novela de ficción de Seth Graham-
Smith, esta película busca sorprendernos y provocarnos.
Sin duda la
visión de un Abraham Lincoln joven y cazando no-muertos, al menos a mi, me
fascina.
Esta historia
nos muestra como tras perder a su madre a manos de un vampiro, Lincoln (Benjamin Walken ) decide
dedicar su vida a matarlos y a proteger a las personas.
Tras intentarlo
por su cuenta y ser machacado, decide formarse en el bello arte de matar
criaturas infernales y para ello su nuevo amigo Henry Sturgess ( Dominic Cooper) le enseñará todo lo que debe
saber.
Tiene grandes
enemigos en el Sur del país, Adam
(Rufus Sewell), uno de los vampiros más veteranos, no le va a poner tan fácil la
tarea de liberar a los Estados Unidos de América de esta maldita estirpe
sanguinaria.
El trabajo es
duro y deberá tomar sus propias decisiones, y así hace, decide luchar con las
palabras más que con el hacha, convirtiéndose en el decimosexto presidente de
los Estados Unidos. Pero nunca nada es tan sencillo como parece a simple vista
y quizá deba desempolvar su vieja hacha de guerra.
Una visión única
y muy fresca de la historia de este carismático personaje, sin duda
un poco más sangrienta que a real, pero que nos quiere mostrar otro punto de
vista de lo sucedido en una época de gran conflicto.
El cartel me
llamó la atención desde el primer momento en que lo vi, amor a primera vista
que lo llaman, pero al ver al director algo se me movió por dentro.
Timur Bekmanbetov es el director de “Guardianes de la
noche”, la única película en la que no pude aguantar más y me salí de la sala,
para mi, uno de los mayores timos escondido bajo un tráiler que te muestra lo
único bueno de la película.
Aún escéptica
con la dirección me animé a verla y la sorpresa fue mayúscula.
La estética, la
puesta en escena, la fotografía, la elección de los personajes... todo un acierto y cuidado
hasta el mínimo detalle.
Las escenas de
Lincoln con el hacha hacen babear a todo amante de la acción y la fantasía.
Si tuviese que
sacarle un fallo a la peli, sería la manía del director de digitalizar
demasiado las escenas de efectos especiales, hasta tal punto que parece que
estás viendo un videojuego. Es algo recurrente en sus películas, pero con la
escrupulosa técnica del resto del film, bajo mi punto de vista la desmerece.
No puedo negar
que me llamó mucho la atención que uno de sus productores fuese Tim Burton y para mi apostó por un
caballo ganador.
Dedicadle un par
de horitas de vuestro tiempo que no os arrepentiréis.
Oz (James Franco) es un mago de dudosa reputación que viaja
con un circo ambulante. Por circunstancias se traslada al país de Oz en el que
se encontrará con 3 brujas, Theodora (Mila Kunis), Evanora (Rachel Weisz) y
Glinda (Michelle Williams). Querrán llevarle por diferentes caminos, pero él
deberá averiguar quiénes son los buenos y quiénes son los malos antes de que se
den cuenta de que en realidad no es un verdadero mago.
Hoy, aprovechando la oferta de Yelmo Cines dos de nosotras
(Terpsícore y Phoebe) hemos ido al cine a ver “Oz: un mundo de fantasía”. Y
para ser sinceras, la película está bien, pero nos esperábamos más.
Por un lado, tenemos a unos actores correctos (con un James
Franco en una mejor actuación de las que nos tiene acostumbrados, quizá sea
influencia de que la última que hemos visto de él fue “Tristan e Isolda”, si
bien tampoco es una interpretación de Oscar). Pero si hay algo que realmente
destaca es la dirección artística; la película cuenta con una buenísima
fotografía, unos grandes decorados, vestuario, maquillaje… Es muy muy visual.
Con una gran transición del blanco y negro a color, y con unos travellings muy
conseguidos.
Pero, por otro lado, la película tiene un fallo y ese es el
guión. Aparte de que está demasiado infantilizado; hay una falta de
complementación entre lo que vemos y lo que oímos, pues el dialogo en algunos
momentos describe lo que las imágenes ya nos están mostrando. Hay un exceso de
información.
No sabemos si es intencionado, pero se encuentran varias
referencias a otros cuentos, como puede ser Blancanieves, e inevitablemente nos
metemos en el mundo de Alicia en el País de las maravillas, y es que Danny
Elfman va dejando su huella por donde pasa, esta película le venía como anillo
al dedo.
Lo mejor: el final. La película remonta con la última parte
que recuerda mucho a su antecesora “El mago de Oz”.
Lo peor: el guión, que con su poca profundidad en los
diálogos, hace que no nos sintamos muy interesados en la historia.
¡¡En que momento la carátula de “The posession “ se cruzó
conmigo en el videclub!! La verdad es que me quedé con muchas ganas de verla en
el cine y al ir a coger una peli para este finde, decidí optar por el terror
(AH!).
Os pongo un poco en situación:
Una caja de lo más extraña, pero lo realmente raro es lo que
le ocurre a las personas que la poseen.
Tras un suceso un tanto espeluznante a la anciana que la
tenía en ese momento , la caja se pone a la venta y la pequeña Emily (Natasha Callis) hace que su
padre se la compre en un mercadillo.
Misteriosos sucesos empiezan a tener lugar, bichos por todas
partes, el carácter y el aspecto de Emily cambian radicalmente y la obsesión de
la niña por la caja empieza a volverse enfermiza.
Parece que los cambios de humor se deben al típico trauma
por el divorcio de sus padre, pero su padre Clyde (Jeffrey Dean Morgan),
empieza a sospechar que la caja tiene algo que ver y comienza a investigar.
Como no, siempre hay un tocapelotas que se interpone y que
no quiere ver la verdad, en este caso la madre, Stephanie (Kyra Sedowick), piensa que es el padre que la somete a
mucha presión y blablablá.
Entre tanto el pobre Clyde va a visitar a un rabino, porque
este espíritu es judío, que le comenta que mediante un exorcismo debe volver a
introducir al espíritu en la caja, o perderá a su hija para siempeee...
muajajaja!!
No se si lo notareis por mis recurrentes chascarrillos pero
esta peli me ha parecido una castaña pilonga. Te la venden con el trailer y el
cartel, y nada que ver.
Miedo desde luego no da, algunas escenas pueden ser más
tensas que otras, pero si eres una persona acostumbrada a este tipo de cine, no
te cautivará en absoluto.
No es todo horrible desde luego, la puesta en escena y la
estética son a veces interesantes, me gustaba como jugaban con la saturación,
pero poco más.
Lo siento mucho pero no me creo a un exorcista judío y medio
hippy...
Como siempre digo juzgarla por vosotros mismo, pues de una
película se aprenden muchas cosas y bajo
mi punto de vista nunca se pierde nada por verla, solo quiero advertiros,
pequeños míos, que es muuucho más light
de lo que la pintan.
Marta
Pd: Basada en una historia real, ¡venga hombre!, mi madre enfadada da más miedo que esta película.
¿Qué ocurriría si
cometieses un delito y te pillaran al límite de la frontera entre EE.UU. y México?
Pues que si te
pillan en el primero pagarás por tu delito, pero si acabas en el segundo, estás
jodido.
Driver (Mel Gibson) ha conseguido un botín de 4 millones de dólares
que le permitirían darse la vida padre, pero ¿sabes estos días en los que todo
sale mal?, pues ese era el día.
Tras ser
arrestado en la frontera, las autoridades mexicanas le llevan a una prisión de
mala muerte llamada “El Pueblito”. Allí
deberá apañárselas para sobrevivir y para ello se alía con un niño de 10 años
que lleva toda la vida en este pueblo.
Todo es muy
distinto, la mafia campa a sus anchas y eso parece de todo menos una cárcel.
Quizá sea el mejor momento para ordenar su
vida, conocer gente nueva, y quién sabe, pegarse unas buenas vacaciones...
Interpretaciones
fantásticas y un Mel Gibson al que se echaba de menos.
La película es
simpática e interesante de principio a fin y nos muestra un mundo que
desconocemos completamente.
El papel y la interpretación del chico (Kevin Hernández) es realmente conmovedora a la vez que divertida y encantadora.
Un puntazo para mi es contar con Peter Stormare en el reparto, que como no, hace de mafioso; ¡¡ pero le amo maldita sea !!
Hay que ser bien macho para
sobrevivir en un sitio como ese
(acento mexicano).
Se disfruta
minuto a minuto y tiene una banda sonora espectacular, mi cara se iluminó al oír
a Manu Chao.
Si te apetece
salirte un poco de lo convencional y darle a tu vida un poco de acción, esta es
tu película.